Hédoné Experience

Château Camou

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Château Camou nació de un sueño, de la pasión por el vino y por la tierra mexicana. El ingeniero Fernando Favela Lozoya investigó durante mucho tiempo la mejor manera de lograr su gran deseo de elaborar grandes vinos y en 1993, con un socio, compró un antiguo viñedo en la Cañada del Trigo, en el extremo noroeste del Valle de Guadalupe, Baja California, en terrenos que fueron propiedad de la misión de Nuestra Señora de Guadalupe del Norte. En noviembre de 1994, el ingeniero Fernando Favela Vara inició la construcción de una moderna vinícola, se injertaron variedades nobles bordelesas, y se procedió a la labor apasionante de elaborar grandes vinos mexicanos.

Los años siguientes fueron emocionantes. El primer vino que liberaron fue el Fumé Blanc 1995, toda una revelación del carácter del viñedo, pero cada vendimia les revelaba más maravillas acerca de su terruño. Con grandes esperanzas llevaron sus vinos a concursar en Europa y Estados Unidos, regresando con medallas y preseas que los llenan de orgullo. Habiendo terminado la sociedad, Château Camou es hoy una vinícola netamente familiar en todo el sentido de la palabra. Con más de 20 años de experiencia.

LA CAÑADA DEL TRIGO

La Cañada del Trigo está situada en el extremo noroeste del Valle de Guadalupe. Este pequeño cañón está rodeado en tres de sus lados por serranías; tiene un afluente de agua que viene desde Tecate y alimenta los dos pozos que se encuentran en la propiedad. Los suelos son arcillosos-pedregosos y no tienen concentraciones minerales tan grandes como algunas otras partes del valle. Por todo esto, nuestro terruño constituye un microclima verdaderamente singular.

Cuando en 1994 comenzó el proyecto de Château Camou, contaban con 40 hectáreas de viñedo. Las plantas existentes se injertaron con variedades bordelesas: cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot, sauvignon blanc, así como con la gran uva chardonnay de Borgoña.

En el acuerdo de separación de los socios en 2001, la familia Favela quedó como único propietario de la casa, incluyendo la vinícola y una parte del viñedo. Al poco tiempo se determinó que las vides existentes tendrían que reponerse, y comenzó un programa de replantación, proceso que duró varios años y por lo cual no se produjeron ciertos vinos en esas cosechas. Al mismo tiempo, adquirieron el antiguo viñedo de la Familia Bravo colindante con Château Camou y ahí también se realizaron nuevas plantaciones.

Hoy cuentan con 21.5 hectáreas plantadas con las variedades mencionadas anteriormente, además de uvas chenin blanc y zinfandel, las cuales se han vuelto emblemáticas en esa región. Adicionalmente, han comenzado proyectos experimentales con otras variedades, como la primitivo, y en el 2017 se plantaron: malbec, nebbiolo, sauvignon blanc y viognier

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